¿Cómo fue la visita de Ricardo Azarcoya para el #NatGeoExperience2018?

“Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”, escribió alguna vez el novelista Henry Miller. Su filosofía conjuga a la perfección con la del célebre Explorador de National Geographic, Ricardo Azarcoya, quien tuvo el honor de acompañarnos para el #NatGeoExperience2018 el pasado jueves 9 de agosto en el Teatro Eugene O’Neill, del CCCN.

Azarcoya vino a Costa Rica con el reto de explicarle a los ticos qué es la fotografía narrativa y cómo su uso puede hacer mucho más que empoderar una imagen, es capaz hasta de salvar especies en peligro de extinción y traer luz a las antiguas tribus indígenas.

Fotografía + Contexto = Éxito

“Recuerden que la fotografía no puede sola, necesita ese contexto, esa historia que está detrás para empoderarla. Acérquense a lo que están fotografiando, investiguen todo lo que puedan, vayan más allá del clic y del flash” recomendó a los asistentes de la conferencia.

Ricardo Azarcoya, también labora como Embajador Cannon para América Latina y aprovechó la oportunidad para revelar algunos de sus nuevos trabajos, (vídeos y fotografías) de forma muy dinámica, para explicar con ejemplos, de forma clara y sencilla. cómo la historia y la imagen deben ir fuertemente atadas.

Por ejemplo, relató su experiencia durante una reciente exploración al Sótano del Barro, Querétaro (México), un abismo de más de 500 metros de profundidad en el cual habita una especie única de Guacamayas (con alas azules) que están en peligro de extinción.

El explorador se llevó consigo a un equipo de 17 científicos para realizar un estudio sobre la zona, su composición estructural, flora y fauna. Narró con detalle cómo fue la travesía, el compartir con la comunidad y el gran desafío que conllevó tomar todas las fotos necesarias para hacerle justicia a la historia y contarla a la perfección.

Con miedo no hay clic

“El miedo sirve para alertarnos pero, al hacerlo a veces nos detiene. Por eso debemos tratar de ir más allá, de recordar la importancia de la foto mientras la estamos tomando”, indicó.

Durante su presentación, el fotógrafo mexicano reveló que en varias ocasiones debió salir de su zona de confort para lograr tomas únicas e incomparables.

“Todos tenemos miedo de hacer ciertas cosas y el amor a la fotografía es lo que debe impulsarnos a ir más adelante, a seguir más allá de los miedos”, aclaró.

Una foto alucinante sirvió para aclarar este punto:

  

Azarcoya compartió con los asistentes la única foto vertical (de abajo hacia arriba) que existe desde el interior del Sótano del Barro. Para ello necesitó descender más de 350 metros en canopy dentro del oscuro lecho del abismo.

Al final del día, este explorador de National Geographic nos dejó algo qué pensar: “La fotografía me ha enseñado a ser mejor persona, cómo tomar mejores decisiones y cómo enfrentar mis límites”. ¿Te atrevés a enfrentar los tuyos? Vení al Centro Cultural Costarricense Norteamericano y aprendé inglés en alianza con National Geographic Learning ¡Derribá tus miedos! Ingresá ya.