Me dijo “hi” y me quedé mudo

Después de cumplir seis meses de terminar con mi novia, mis amigos decidieron que era tiempo de que comenzara a salir. Tanta fue su insistencia que organizaron una noche de comida y tragos, algo tipo “entre compas” para pasar la noche del viernes, aprovechando que era el juego de fútbol de la “Sele”, así que quedamos en reunirnos esa noche y compartir.

Al llegar el día, pasamos un buen rato viendo el partido, luego salimos a la ciudad y comenzamos a buscar algún lugar tranquilo, un sitio donde pudiéramos tomar, pero también conversar. Escogimos un local nuevo, que no conocíamos y mientras dábamos vueltas buscando parqueo, nos dimos cuenta que tenían una pista de baile…digamos que no pasó mucho antes de que comenzaran a llamar a sus respectivas parejas para bailar.

Pasó como espacio de una hora, u hora y media hasta que llegaron las chicas y después de eso sólo les tomó unos minutos para que me dejaran como un tonto parado en una esquina…viendo lejos ¡Hasta allí llegó la amistad!

Ni corto ni perezoso, me desanimé enseguida. Los vi bailando felices y lo que menos ánimo tenía era de ponerme a buscar chicas… al menos hasta que la vi a ella. Una rubia de intensos ojos azules, una simpática cara ovalada y una sonrisa de oreja a oreja. No pude evitar mirar cómo jugueteaba con uno de sus rizos y miraba a la pista como divertida.

Antes de darme cuenta de qué estaba haciendo me había acercado tanto a ella que fue inevitable que notara que la estaba mirando como tonto. Se giró hacia mí y me sonrió con dulzura. Me dijo “hi”… y yo, me quedé mudo.

Ella se quedó observándome curiosa e insistió “hi”. Y yo seguía sin poder responder…y en el fondo no era por nerviosismo. ¡Era que ella hablaba inglés! ¡Y yo no sé decir ni papa! No pasaron ni 2 minutos antes de que uno de mis amigos se diera cuenta…y apenado se acercó (con pareja y todo) e intercedió por mí, ayudándome a comunicarme con ella entre señas y gestos. Al final, fue una agradable experiencia, pero me hubiera gustado haber podido entablar una conversación más fluida con ella, y sin intermediarios.  

Ni falta decir que al día siguiente me inscribí en el Centro Cultural Costarricense Norteamericano. Eso fue hace 6 meses y puedo decir que han sido mi empeño y los excelentes programas intensivos en alianza con National Geographic Learning los que me han permitido aprender con tanta rápidez y ganar seguridad al expresarme. Si lo que buscás es cambiar tu vida, conocer gente nueva y abrir nuevos horizontes, contactalos aquí ¡Seguro que hay un horario perfecto para vos!