La felicidad tiene nombre: viajar por el mundo

Dicen que el dinero no compra la felicidad. Gracias a un estudio de la Universidad de San Francisco, esa frase entra en duda. Los investigadores demostraron que la clave para ser feliz está en los recuerdos que quedan de experimentar cosas nuevas.

Una encuesta del portal Booking, realizada a 1700 jóvenes de 17 países diferentes corrobora los resultados, las experiencias que surgen de viajar, probar otra gastronomía e interactuar con otras personas, genera recuerdos más fuertes que incluso, el día de la boda de algunos. Por lo cual coinciden en que viajar sirve para “comprar” la felicidad.

Cuando viajamos experimentamos las cosas con todos nuestros sentidos: nuevos colores, olores, sabores y texturas llenan el ambiente y eso hace que el impacto emocional sea más duradero.

La investigación determinó que todas las fases del viaje generan felicidad mientras se van desarrollando: buscar y acordar el destino, conseguir los boletos, hacer las reservas, planificar los lugares a los que se desean ir y el realizarlo. Además, siete de cada diez entrevistados declaran emocionarse sólo con buscar posibles destinos, y más de la mitad afirman sentirse realmente felices cuando reciben la confirmación de la reserva.

Al final del día, lo que gastás en pasajes, estadía y comida, así sea en un buen o mal lugar es una inversión a largo plazo en vos, por eso podríamos decir que, científicamente hablando, si viajar da felicidad, es tu deber buscarla.

Desde el Centro Cultural Costarricense Norteamericano queremos sintás todo lo que este mundo tiene para ofrecerte, que lo vivás todo, por eso tenemos una alianza exclusiva con National Geographic Learning y contamos con material de todo el planeta. Además, integramos EducacionUSA el único afiliado del Departamento de Estado de Estados Unidos en Costa Rica, por lo cual podemos darte toda la información sobre el sistema de becas para estudiar en EEUU

Las cosas que nos enseña el viajar solos

Tres cosas son necesarias en la vida: “Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo”, dice el viejo proverbio de José Martí que todos hemos oído alguna vez, en la escuela o de la boca de nuestros padres. ¿Pero acaso sabés que el escritor cubano pasó 3 años viajando por Europa y América Latina mucho después de escribirlo? Personalmente, creo que viajar es algo trascendental y el autor, después de publicado el libro, no tuvo chance de ponerlo.

Sonará duro, pero ese fue el error de José, porque viajar nos enseña mucho más del mundo, que lo que aprendemos en clases: El recorrer calles nuevas, escuchar y tratar de hablar en un nuevo idioma, vivenciar la cultura e historia de otro pueblo o probar un plato completamente diferente al nuestro, somete los sentidos a una experiencia práctica que no se tiene en los libros que leemos en los salones.

Tengo una meta: llenar mi pasaporte de sellos. Hasta el momento sólo va por la mitad, pero con ese poco he logrado aprender unas cuantas cosas que hoy quiero compartir con vos:

  1. Valerte por vos mismo: No hay otra opción, al salir no tenés quien te guíe si te perdés; vos mismo tomás el mapa y empezás a preguntarle al primer extraño, que habla otro idioma ¿cómo podes llegar a tu destino?. Con este tipo de cosas terminás descubriendo lo ingenioso que podes llegar a ser, sólo contando con vos mismo, porque tenés que salir de tu zona de confort y tratar cosas que de otra forma no harías.
  2. Valorás culturas nuevas: No es igual leer sobre la historia y cultura de un país que escuchar a una persona que nació en allí contarla o vivirlo en carne propia. Ver fotos del día de San Patricio, no es igual que celebrarlo en Irlanda, tomando una “pinta” de cerveza con un irlandés o bailar en el carnaval de Bahamas la música goombay con una mujer isleña.
  3. Ser fiel a uno mismo: Cuando salís, no te pones maquillaje sino querés, usas barba si no te provoca rasurarte, o esa vieja playera cómoda con la que nunca saldrías de casa. Sos quien sos, sin miedo y con libertad. Y en el proceso descubrís, que ser natural y evitar las complicaciones, no es para nada malo.
  4. Ser independiente: el control del viaje, de los gastos y de los tiempos lo llevas vos. La experiencia está a tu cargo, vos decidís como será. Esta experiencia de tener el dominio completo te da un sentido de independencia que pocas veces tenemos así en casa. Por eso es sumamente refrescante.
  5. Disfrutar la soledad y desconexión: En más de una ocasión estarás solo durante el viaje. Siempre teniendo en mano el celular y las redes, nos distrae de pasar tiempo descubriendo nuestra mente y pensamientos: ¿Sabés qué querés de la vida? O ¿qué es lo que te hace feliz por completo? Tener miedo al estar solo es lo más natural del mundo…pero cuando viajas, es inevitable y en estos momentos aprendés que estar solo es en realidad muy bueno, porque te permite descubrir cosas que no sabías de vos mismo.
  6. Abrís la mente: ¿Pensás mal de la sharia o de la apreciación de la mujer en el mundo árabe? ¿Qué pasa si junto a vos tenés una chica con su velo durante un vuelo de 8 horas? Es inevitable hablar y conectarse: todos somos humanos y tenemos algo en común, es sorprendente lo mucho que aprendés y cuánto podes acordar con una persona y su forma de ver la vida, después de una conversación de 20 minutos en un hotel, un aeropuerto o un bar. ¡Socializá!
  7. Apreciás lo que tenés: No importa dónde vayás, al volver adquirís una nueva visión de lo que hay en casa. Al viajar, revalorás lo que tenés, porque comprendés que hay gente que tiene menos o que fuera las cosas funcionan de otra forma y con ello entendés que podés impactar tu entorno de varias maneras. Regresás cargado de energía, ideas y ganas.
  8. Planificar las cosas: Todo viaje tiene su riesgo, es adictivo. Desde que llegás comenzás a planear el siguiente y eso, te enseña a ahorrar, a organizarte y a planificar el futuro. En el Centro Cultural Costarricense Norteamericano somos así, gracias a nuestra alianza exclusiva con National Geographic Learning que tiene contenidos especiales de todo el mundo y nuestro EducationUSA que facilita los procesos para estudiar en Estados Unidos. Hablá con nosotros desde el chat online y cambiá tu vida.

Claves para pensar como un millonario

Además del dinero, ¿sabés qué tienen en común todos los millonarios?: Su mente. Desde antes de construir sus imperios económicos se visualizaron como hombres de poder y construyeron su futuro primero desde la mente, desde las acciones diarias para luego cosechar los frutos. Entonces ¿cómo podés empezar a ser millonario desde hoy? Fácil: Pensando como un hombre o mujer de plata.

Thomas J. Stanley y William D. Danko publicaron el libro “Los millonarios de la puerta de al lado” (The millionaire next door), resultado de una investigación de 10 años sobre las costumbres y comportamientos de hombres y mujeres con más de un millón de dólares en su cuenta bancaria.

Entre las cosas más interesantes de la lista está el “ser vs parecer”. Todos los millonarios estudiados tenían algo en común: no gastaban mucho en tratar de verse como personas de alto status social; en realidad se vestían modestamente y de acuerdo a la ocasión sin estar invirtiendo grandes sumas de dinero en ropa, joyas o vehículos para complacer a los demás. Estaban contentos sabiendo que eran ricos, no que tenían que arreglarse excéntricamente como tal.

Gastan menos de lo que ganan, es decir la relación entre ingresos y egresos está bien dada. Son capaces de organizarse bien y no sacrificar dinero que no tienen, para así no cometer errores de los que luego no puedan recuperarse. Así logran construir buenos ahorros a largo plazo.

Los ricos modernos suelen usar parte de su tiempo diario en identificar oportunidades para generar dinero, fuera de su empleo. De hecho, estadística mente hablando los emprendedores son más propensos a ser millonarios con mayor rapidez que aquellos que deciden ser empleados de por vida.

Son previsivos, los hombres y mujeres de dinero tienen en cuenta que en cualquier momento puede cambiar el mercado, pueden enfermarse o sufrir un accidente, por eso guardan un fondo de emergencia.

No permiten que la cantidad de dinero que llega extra determine su presupuesto normal. Es decir, no porque ganen más comienzan a gastar más. Saben que la entrada de dinero puede cambiar y lo tienen en cuenta al planificarse.

La mayoría de los sujetos estudiados invierten en sí mismos. Los millonarios tratan de mantenerse actualizados en temas que tengan que ver con su negocio y toman capacitaciones regularmente.

En el Centro Cultural Costarricense Norteamericano sabemos que la educación es parte importante del éxito. Por eso contamos con personal capacitado en el uso innovadoras metodologías de enseñanza y una alianza exclusiva con National Geographic Learning. Además tenemos un departamento de pruebas internacionales para validar lo que aprendás ante cualquier centro académico del mundo y te asesoramos para que estudies en las mejores universidades de Estados Unidos. Llamá al 8000 INGLÉS y cotizá con nosotros