Personajes animados de los 80´s se exhiben en San Pedro

  • Muestra incluye serigrafías, cassettes intervenidos y más
  • Abierto hasta el 29 de agosto, en San Pedro

Las Tortugas Ninja, He-Man y los Transformers llegaron a la Galería Sophia Wanamaker del Centro Cultural Costarricense-Norteamericano, en una propuesta artística del costarricense Carlos Llobet.

El proyecto nace como una investigación del artista sobre el particular estilo animado de la época de los años ochenta y las representaciones de la gráfica pop estadounidense, el cual traslada a nuestro tiempo en una muestra que incluye serigrafías, casetes intervenidos, grabados y bocetos.

“No se trata de un re-make, sino de un cuido de la línea gráfica que definió el gusto de una comunidad ávida de súper héroes fantásticos y con poderes más allá de lo pensable, mismos que nutrieron el imaginario popular y colectivo de los años 80”, argumenta Juan Diego Roldán, Coordinador de Artes Visuales del Centro Cultural Costarricense-Norteamericano.

Muchos de los programas de la década llegaron a formar parte del consiente colectivo de la sociedad estadounidense y mundial, y Llobet busca apasionar la memoria del espectador con el recuerdo de esas imágenes mediante el uso de un objeto producido en masa que también es un ícono de los 80´s: el casete, un elemento que sirvió como vía para democratizar la forma en que recibimos y distribuimos la cultura pop.

El arte pop, que se caracterizó por celebrar los objetos de uso diario producidos en masa e imágenes publicitarias para crear sus obras, es el encargado de unir personajes y elementos para dar como resultado esta exhibición compuesta por un total de 57 elementos artísticos.

“Para este proyecto, mi intención fue basarme ideológicamente en el arte pop. Artistas pop, como Andy Warhol  y Roy Lichtenstein buscaron en su trabajo una conexión entre la cultura gráfica popular de ese periodo (caricaturas, comics, publicidad, televisión, etc.) y las bellas artes”, explica Llobet.

La exhibición de Carlos Llobet está abierta al público de 9am a 6pm de lunes a viernes, y sábados de 9am a 5pm.  La Galería Sophia Wanamaker San Pedro, está ubicada 150 metros norte del AutoMercado de Los Yoses.

Cenotes resguardan secretos de los mayas

Artículo publicado por: La Nación, Costa Rica
Periodista: Andea Solano

Bajo la superficie de la península de Yucatán, en México, se oculta un invaluable tesoro geológico, biológico y cultural en unas laberínticas cavernas inundadas de agua dulce llamadas cenotes.

Guillermo de Anda es arqueólogo subacuático y acumula tres décadas de experiencia en exploración de estos enigmáticos depósitos de agua. Desde hace seis años, De Anda forma parte del equipo de exploradores de National Geographic .

En cada inmersión, este aventurero abre una puerta al pasado que se remonta incluso a millones de años atrás, en la era del Hielo. “Los cenotes son como un túnel del tiempo, pues hemos hallado vestigios de la época del Pleistoceno (que empezó hace 2,58 millones de años y terminó cerca del 10.000 a. C.) hasta restos arqueológicos correspondientes a todas las temporalidades de la civilización maya, que van del Preclásico (unos 1.000 a.C.) hasta el posclásico (del siglo XI al XVI d.C.)”, declaró De Anda, quien también labora en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El experto visitó Costa Rica invitado por el Centro Cultural Costarricense Norteamericano para ofrecer una conferencia.

Lugares sagrados. Desde el punto de vista geológico, los cenotes son enormes cavidades producto del colapso de lechos de roca caliza. “Su principal característica es que son cuevas inundadas con complejos sistemas laberínticos. Todavía no se ha podido establecer la fecha exacta de su formación, pero podríamos estimar que algunos de estos cenotes tienen por lo menos cinco millones de años”, declaró De Anda.

Gran parte de la investigación de este experto y su equipo se ha centrado en el material arqueológico sobre la cultura maya.

Para esta emblemática civilización mesoamericana, los cenotes eran lugares sagrados donde se celebraban rituales destinados a obtener el favor de sus dioses. “La cosmogonía maya se fundamenta en dicotomías de los opuestos que se complementan: luz y oscuridad, vida y muerte. Para ellos, los cenotes eran un portal hacia el inframundo y deidades como Chaac, el dios de la lluvia, habitaban ahí”.

De acuerdo con De Anda, la información arqueológica hallada en esas cavidades se trajo abajo algunos paradigmas sobre las prácticas ceremoniales mayas.

“La idea generalizada era que los cenotes eran sitios sagrados donde se sacrificaban mujeres jóvenes, hermosas y vírgenes para complacer a los dioses”, dijo.

De Anda reveló que él mismo tuvo la oportunidad de examinar los restos óseos de 137 individuos hallados en el Cenote Sagrado, cerca del sitio arqueológico de Chichén Itzá, en excavaciones realizadas por otros arqueólogos durante la década de 1960.

La realidad era muy distinta. “Encontré que la gran mayoría de esos restos correspondían a niños de entre 3 y 11 años. En cuanto a la población adulta, el 63% corresponde a hombres, y el 37% a mujeres, las cuales tenían una edad promedio de 30 años, es decir, muy ‘viejas’ para una época en la que la esperanza de vida era de 40 años”, reveló.

Los huesos de los pequeños mostraban huellas de lesiones y traumas producidos alrededor de la hora de la muerte. Tras el análisis, el experto determinó que la mayoría de estos niños vivieron sus últimos años con un estado de salud deplorable.

“Estaban desnutridos, anémicos y tenían caries en un 90% de su dentadura”, detalló el arqueólogo.

Estos descubrimientos dieron un viraje a la idea de que las sacrificadas eran las doncellas. “Llegamos a la conclusión de que, como en toda Mesoamérica, los niños eran la ofrenda favorita para los dioses. Todavía no tenemos claro si los niños eran sacrificados por estar tan enfermos o si, una vez muertos, eran arrojados a los cenotes”.

El arqueólogo Guillermo de Anda y su equipo han encontrado vestigios de las prácticas rituales de la civilización maya en los cenotes.

ampliar
El arqueólogo Guillermo de Anda y su equipo han encontrado vestigios de las prácticas rituales de la civilización maya en los cenotes. (PAUL NICKLEN/NATIONAL GEOGRAPHIC)

Culto subterráneo. Uno de los hallazgos más sorprendentes fue una gran estructura en el cenote Holtún. “Es una ofrenda de 20 metros de ancho construida sobre una plataforma natural de piedra caliza. Encontramos vasijas de cerámica, restos óseos, huesos de animales, cuentas de jade y otros elementos orientados en diferentes direcciones”.

Entre ese conjunto se localizaron tres espinas de rayas (animal marino), y según el investigador, se trata de una pista inequívoca del carácter ritual de los cenotes.

“Para los mayas, la sangre era un elemento vital y el mejor regalo que se les podía dar a los dioses. Uno de los rituales para rogar por lluvia era el autosangrado. El sacerdote se perforaba el pene con una espina de raya y esto provocaba un sangrado abundante. El pene y su contraparte femenina, que es la cueva en sí misma, como si fuera el útero de la Tierra, simbolizan la fertilidad”, dijo.

El equipo de expertos comprobó además que los cenotes también funcionaron como observatorios arqueológicos.

“La entrada al cenote Holtún fue modificada de modo que permite la entrada de luz, de cierta manera, dos veces al año: el 24 de mayo y el 19 de julio, es decir, cuando se produce el sol cenital”, destacó De Anda.

Ver nota completa en: http://www.nacion.com/vivir/ciencia/Cenotes-resguardan-secretos-mayas_0_1579042125.htmlIMG_20160811_191742

Jazz contemporáneo de Nueva York encenderá el escenario del Eugene O´Neil

M2B Quintent, un quinteto de jazz originario de Nueva York, Estados Unidos, estará en el país la próxima semana para realizar una presentación de su trabajo musical y compartir con estudiantes de música de nuestro país.

Ryan, Michael, Mark, Ken y Jess son los cinco jóvenes estudiantes de la Universidad de Nueva York (NYU por sus siglas en inglés) encargados de hacer vibrar al público del Teatro Eugene O´Neill del Centro Cultural Costarricense-Norteamericano, el próximo 10 de agosto a las 7:30 p.m. El evento será a beneficio de la Fundación Creando Sonrisas.

El concierto promete ser una mezcla de jazz contemporáneo original de la banda, con algunos éxitos más conocidos en el género jazz y pop.

Además de su concierto, M2B Quintent, quien llega al país gracias al programa cultural “Promising Artists of the 21st Century” del Centro Cultural, realizará dos clases maestras gratuitas dirigidas a estudiantes de música del país. Las clases maestras se llevarán a cabo el martes 09 de agosto, un día previo al concierto, en el Auditorio Clodomiro Picado, Universidad Nacional Heredia (1:00 p.m.), y en el Instituto Nacional de la Música (6:30 p.m.)

Sobre los artistas

M2B Quintet (quinteto de jazz contemporáneo) está conformado por Ryan Slatko (piano), un joven de 22 años que aporta una perspectiva fresca al lenguaje del jazz. Ryan inició su vida musical como baterista, por lo que tiene trae consigo un fuerte concepto de ritmo. Por su parte, el saxofonista Michael Bliss, quien inició en ese instrumento a los 7 años, es un artista que busca explorar las posibilidades de la armonía dentro del jazz, además de profundizar sus estudios en la flauta traversa clásica y jazz, clarinete, clarinete bajo y flautín.

El guitarrista y compositor Mark McIntyre creció como músico dentro de una red ecléctica de músicos jazz, rock, folk y clásicos, que contribuyeron a su muy particular sonido rítmico y lírico.  Actualmente compone y arregla música que luego se ha escuchado alrededor del mundo.

Ken Ychicawa, es un baterista peruano, compositor y educador, que ha colaborado con artistas internacionales, como el cuarteto High Definition, Guillermo Klein, y Jean Michel Pilc, entre otros.  El quinteto lo completa Jesse Byrom-Carter un bajista australiano que previo a sus estudios en  NYU colaboró con varios artistas, como Jim McNeely y Ed Partyka.

Todos ellos están bajo la distinguida dirección de Dave Pietro, un reconocido saxofonista, compositor y educador que ha estado en la escena musical de Nueva York desde 1987. Su talento para el saxofón, la composición y la educación, han hecho de él un músico de primer nivel que ha actuado en clubes y festivales de jazz, escuelas y salas de conciertos en más de 30 países de Asia, Australia, Europa, América del Norte y del Sur. Siendo líder de grupos musicales, Dave ha lanzado seis CDs con reconocidos músicos.  Además, ha dado cientos de conciertos y talleres en escuelas de todo el mundo.

Las entradas para este concierto ya están a la venta en las sede de San Pedro del Centro Cultural Costarricense-Norteamericano con un costo de 5.000 colones general y 3.000 colones estudiantes y ciudadanos de oro.